No tengo que entender por qué

Una de las creencias con las que crecemos, es aquella de que si somos lo suficientemente buenas personas, nada malo podrá sucedernos. Y es con este frágil concepto con el que nos enfrentamos a un mundo que no tardará en demostrarnos que eso no es verdad. Que en la vida, la mayoría de los eventos tienen lugar de forma brusca e inesperada y que con la lógica suficiente, desde la misma niñez pudo haber sido fácil darnos cuenta de que nuestra bondad o maldad es prácticamente irrelevante en cuanto a las continuas y constantes sorpresas que nos da la vida. Que no hay bondad que evite sus bruscas arremetidas.

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