Sobre los miedos

Cuando experimentamos miedo, también experimentamos el deseo inconsciente de que eso tan temido, suceda.

El miedo hacia algo, es el deseo secreto, escondido, de ese algo.

Cuando hay miedo, se crea un vacío que solo puede llenarse con aquello a lo que tememos. Solo eso puede llenar ese vacío.

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Las recompensas secretas

Hay un placer oculto en mantener cerca todo aquello que deseamos dejar ir, pero que no se va. Y es necesario decírnoslo. Hay un placer oculto, que disfruto inconscientemente en el hecho de que mis relaciones no funcionen. Hay un placer oculto o un beneficio escondido en el hecho de que mi salud no mejore. Hay un placer oculto en que ese dinero que espero no llegue. Hay un placer oculto en todo lo que no me sale bien.

¿Y cuál es ese placer oculto?

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Cómo limpiar memorias

Ahora bien, un proceso de limpieza consiste en reemplazar los pensamientos que van apareciendo con palabras amorosas, con aceptación, aprobación, perdón y gratitud. El reemplazo de los viejos pensamientos, conductas o diálogo interior es algo sencillo de entender; gráficamente puede describirse como un espacio llamado subconsciente que alberga las memorias de la humanidad.

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Solo el amor sabe

Es tan humano y natural querer resolver nuestros asuntos pendientes a través del pensamiento. Es tan aparentemente lógico dedicarnos a pensar y a pensar y a pensar sobre cómo solucionar aquello que nos preocupa, que inconscientemente lo hacemos. Parece que tenemos tatuado que problema es igual a solución con exceso de pensamientos. Es automático. Pero ¿qué pasa en realidad? ¿puede el pensamiento arreglar las diferentes situaciones que vemos como un problema?

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Nunca sentí la enfermedad hasta que tuve terror

El otro día una chica me escribió lo siguiente:

Ay Vivi me diagnosticaron en 2013 de esclerosis múltiple y nunca sentí la enfermedad hasta que tuve terror. Ahora espero una medicación y mientras, padezco de un vacío interno y tristeza. La biología de la creencia existe. Te amo. Te amo. Te amo.

Aquí mi respuesta para ella y para quien esté aprendiendo a dejar ir información, porque toda enfermedad, se presente como se presente está hecha de lo mismo: datos. Como en un programa de computador!. Así que vamos a ver algo sobre eso.

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Perdonar es dejar ir

Hay muchas maneras de dejar ir. Y cada quien lo hará de acuerdo a la información que trae consigo, a la información que está en capacidad de recibir, y también de acuerdo con el viaje de su alma. En mi caso he tenido la fortuna de caminar al lado de personas que resuenan conmigo, como tú por ejemplo. Y esta es la razón por la cual escribo. Me gusta experimentar en la medida de mis posibilidades, la conciencia de unidad.

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Aquello no era un problema era un regalo

Si con algo ayuda el tiempo es con el hecho de enseñar. El tiempo nos enseña a vivir, nos enseña a mirar, nos enseña a clasificar qué es lo que verdaderamente importa. Es por eso que quizás las partes más importantes de nuestra vida, las que mejores personas nos hicieron, fueron aquellas en las cuales caímos, nos derrumbamos, nos herimos y casi que nos quisimos ir. Así que no cambio el tiempo que he vivido en este mundo, no cambio por ningún dinero mi experiencia.

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¿Perdonar a Dios?

Publiqué en mi cuenta de Facebook, desde este blog, la maravillosa columna de Margarita Rosa de Francisco que tiene como título «No tener hijos», para el periódico colombiano El Tiempo. Y sus benditas palabras, cumplieron con su cometido, simplemente liberaron prácticamente al 98% de las mujeres que me leen, lo cual habla de nuestro verdadero sentir. Lo cual, en otras palabras y sin ofender absolutamente a nadie, dice: Así pienso, ¿Y?

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Reparando las consecuencias de las palabras mal utilizadas

No soy quien para dar consejos. Considero que mi trabajo es la suma de palabras que pasan a través de mi ser. Soy alguien que cada día comete un error nuevo y que cada día aprende algo también. Y he aprendido que cuando decimos cosas que hieren, que lastiman, que «golpean», que ofenden, aunque sean expresadas bajo un nivel de inconsciencia o inocencia total, es inteligente y sanador, asumir las consecuencias. Sobre eso escribí en algún boletín. Y aquí está, un escrito para las madres y los padres de hoy en día.

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