Cómo beber una cerveza para que alimente

Hace un rato salí por unas cervezas. El verano en el norte de México es muy cálido, por lo que las temperaturas son elevadas y con facilidad pueden hacerte perder la tranquilidad. Afortunadamente contamos con recursos varios para refrescarnos: los ríos, las piscinas, el mar, y por supuesto la cerveza helada. Acompañante fiel de cualquier evento, en especial si de asados al carbón se trata.

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Amor y trastornos alimenticios

Hace algún tiempo veía un documental en televisión sobre un grupo de chicas con problemas alimenticios como bulimia y anorexia, entre otros. Y al observar los tratamientos comprendí porqué no funcionan, porqué esto es algo que se ve tan difícil de superar. Por qué la esperanza de una curación parece estar lejana.

Resulta que estas chicas llegan a internarse a un lugar que cobra bien por sus servicios.

Entre ellos, les brinda atención permanente y les pone ciertas reglas, y dentro de ellas está la vigilancia en el comedor para que se coman toda la comida, para que consuman el medicamento, para que no hagan lo que se supone que es incorrecto en el tratamiento, etc.

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El viaje de las 4 palabras que curan

Cuando leí a Caroline Myss en Anatomía del espíritu, me di cuenta de que no conocía totalmente mi cuerpo, de que ignoraba totalmente la forma en la cual lleva todos sus procesos y de que no sabía hasta qué punto cuenta cada palabra pensada, sentida o pronunciada; ignoraba a qué grado se puede crear o destruir con cada proceso de la mente o con el sentido que se le dé a las experiencias vividas.

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La dieta del placer

En su libro Ilusiones, Richard Bach relata la historia de un Mesías contemporáneo, mecánico de profesión, que en una de sus charlas ante el sinnúmero de personas que se aglomeraban a escucharlo, les preguntó si el ser humano por obedecer a Dios debía soportar lo que El le ordenara, sin importar si se trata de tolerar malos tratos, torturas, vivir en las llamas del infierno, o cosas peores. La multitud sin vacilar respondió que sí, que el ser humano debía acatar las órdenes de Dios aunque esto supusiera el peor de los suplicios. Y el Mesías preguntó nuevamente algo que ninguno de ellos pudo contestar: Entonces si Dios les ordenara que fueran felices ¿Lo serían?

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