Sobre los miedos

Cuando experimentamos miedo, también experimentamos el deseo inconsciente de que eso tan temido, suceda.

El miedo hacia algo, es el deseo secreto, escondido, de ese algo.

Cuando hay miedo, se crea un vacío que solo puede llenarse con aquello a lo que tememos. Solo eso puede llenar ese vacío.

Sigue leyendo

El sombrero rojo

La mirada femenina en el espejo:

A los 2 años se mira al espejo y se ve una reina.

A los 7 años se mira y se ve como Cenicienta o como la Bella Durmiente.

A los 14 años se mira y ve cómo se está haciendo «señorita». Se ve gorda, con puntitos negros y horrible… «No puedo salir con esta facha».

Sigue leyendo

Espera. No te des por vencida.

Un día decidí darme por vencido. Renuncié a mi trabajo, a mi relación, a mi vida. Fui al bosque para hablar con un anciano que decían era muy sabio.

—¿Podría darme una buena razón para no darme por vencido? Le pregunté.

—Mira a tu alrededor, me respondió, ¿ves el helecho y el bambú?

—Sí, respondí.

Sigue leyendo

Cómo limpiar memorias

Ahora bien, un proceso de limpieza consiste en reemplazar los pensamientos que van apareciendo con palabras amorosas, con aceptación, aprobación, perdón y gratitud. El reemplazo de los viejos pensamientos, conductas o diálogo interior es algo sencillo de entender; gráficamente puede describirse como un espacio llamado subconsciente que alberga las memorias de la humanidad.

Sigue leyendo

Solo el amor sabe

Es tan humano y natural querer resolver nuestros asuntos pendientes a través del pensamiento. Es tan aparentemente lógico dedicarnos a pensar y a pensar y a pensar sobre cómo solucionar aquello que nos preocupa, que inconscientemente lo hacemos. Parece que tenemos tatuado que problema es igual a solución con exceso de pensamientos. Es automático. Pero ¿qué pasa en realidad? ¿puede el pensamiento arreglar las diferentes situaciones que vemos como un problema?

Sigue leyendo

Las palabras que te has tragado

Hace varios años escribí un microcuento que le gustó mucho a las personas, dice así:

«Había engordado mucho // ¿La causa? // Se había tragado muchas palabras.»

«Tragarse las palabras», expresión que significa: tragarse la ira el enojo, la impotencia, la frustración, entre otras emociones.

Sigue leyendo

Cómo ayudar realmente al planeta

Alguien tiene que hacer la diferencia, alguien tiene que ser el inicio, alguien debe comenzar. ¿Quién será ese alguien?. Es simple. A quien le duele.

A veces me entero de noticias que intentan oscurecer el día, el panorama e incluso la luz del alma, pero de inmediato ellas, mis amadas palabras que curan, aparecen ahí para rescatarme, se ponen en frente de mí y no me permiten ver más oscuridad. Ellas no se quitan de ahí hasta que saben que estoy segura, que sonrío otra vez. Es por eso que esas palabras (te amo, lo siento, perdóname, gracias) son lo único que yo tengo, lo único que puedo sugerirte y si me lo permites regalarte cada día de mi vida.

Sigue leyendo

Nunca sentí la enfermedad hasta que tuve terror

El otro día una chica me escribió lo siguiente:

Ay Vivi me diagnosticaron en 2013 de esclerosis múltiple y nunca sentí la enfermedad hasta que tuve terror. Ahora espero una medicación y mientras, padezco de un vacío interno y tristeza. La biología de la creencia existe. Te amo. Te amo. Te amo.

Aquí mi respuesta para ella y para quien esté aprendiendo a dejar ir información, porque toda enfermedad, se presente como se presente está hecha de lo mismo: datos. Como en un programa de computador!. Así que vamos a ver algo sobre eso.

Sigue leyendo

Enséñame a sentir gratitud

Escribió Cortázar, que nada está perdido, si se tiene el valor de proclamar que todo está perdido y hay que empezar de nuevo. Y estoy completamente de acuerdo.
Esto quiere decir que cuando eres sincera contigo, cuando te dices la verdad respecto de lo que sientes y lo asumes al 100%, con lágrimas en los ojos o no, justo ahí cuando sientes, cuando lo sientes, cuando lo traes a la luz, estás lista para volver a empezar.

Sigue leyendo

Si matas tus demonios…

Me dice un amigo muy querido: Disculpa que no te llame tan seguido, disculpa que a veces me aleje de ti. Ni siquiera sé porqué dejo de llamarte, cuando me haces tanto bien.

Entonces le respondí: No te preocupes por eso. Los encuentros, los desencuentros y las palabras son autónomos y tienen su tiempo como las estaciones. Además, hay una frase de Tennessee Williams que me gusta mucho y dice: «Si matas a mis demonios mis ángeles morirán también».

Sigue leyendo