El amor mueve montañas

Cada conferencia que imparto me deja grandes enseñanzas. Sé que estoy ahí para aprender, no para enseñar como pudiera creerse. Además los encuentros con las personas son algo increíble. En el evento de junio 29 del 2014 en la Ciudad de México, mientras estábamos en el tiempo de descanso, se me acerca una mujer joven y me abraza fuertemente. Después de esto, en breves minutos me cuenta su bella historia, me da las gracias, y así mismo me pide que cuando yo lo considere, la comparta con el mundo y que lo cuente como un crédito mío, porque sin saber de su existencia, mis palabras le habían ayudado.

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