Un día extraordinario

«Cuando estoy consciente de mi respiración, de mis pies, de mis manos, de mi cuerpo. O cuando me encuentro en mi ser, es cuando sé que este no es un día normal. Es un día extraordinario.»

De hecho esto hace que caminar del estudio a la cocina parezca una proeza. Eso pensé el otro día cuando iba por un vaso con agua. Que es verdad aquello de que no estamos reprimidos, sino distraídos de vivir.

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