Sobre el suicidio

Comienzo con una bella frase:

«Mira dos veces para ver lo exacto. Mira una sola vez para ver lo bello.»
—Henry-Frédéric Amiel

Las palabras de Amiel tienen un significado diferente para cada persona, creo. Y para mí son un sabio consejo:

No te sumerjas tanto en los laberintos de tu mente, no dejes que tu mente vaya a través de los pantanos, y de la bruma sin tu mano. La mente subconsciente es una niña.
No mires dos veces.

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No luches, perdona.

Ellos dijeron que tenías que luchar. Que tenías que luchar para obtener algo, lo que fuera en la vida, porque si no luchabas, no era suficiente y esas cosas que querías no llegarían.

Ellos creyeron que este mundo era un campo de batalla, lo creían de verdad, porque así se les enseñó también. No tenían otra manera de actuar, y como así lo creían, así mismo se los demostraba la vida.

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Cuando pienses en alguien…

Toma en cuenta lo siguiente:

Cuando piensas en alguien, puedes enviar amor o miedo, uno de los dos. Amor es todo lo bello, o la inclusión de todo lo que no es tan bello. Y el miedo está conformado por todas esas emociones desagradables: enojo, cólera, impotencia, frustración, necesidad de controlar, ansiedad, culpa, dolor, etc.

¿Qué datos estás enviando ahora? Esa es la gran pregunta.

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El esfuerzo es el problema

Suelo decirme: Si requiere esfuerzo, te estás alejando del camino.

Porque observando la palabra esfuerzo, la descompongo así: Es-fuerzo. Es-fuerza. Y cada vez que aplicamos la fuerza en algo, lo que sea, el resultado es más fuerza aún.

Te pongo un ejemplo:

En el bello libro «Cómo Ganar Amigos e Influir sobre los demás», su autor, Dale Carnegie relata la historia de un hacendado con su hijo, y de cómo intentaban desesperadamente sacar a un becerro de su lugar en el establo, forcejeando con él, hasta el cansancio. Lo jalaron, lo empujaron, pero nada. Entre más sentía la fuerza del par de hombres, más se aferraba el animal.

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Los que están gordos son tus pensamientos

Estas son algunas consideraciones respecto del exceso de peso —que cabe mencionar aquí, que utilizo la palabra exceso, consciente de que nadie sabría que tiene exceso de peso, o que come excesivamente, si no se comparara con otra persona, y si no le hubieran enseñado la medida de los excesos—. Que escribo aquí con base en temas que todos conocemos y que asumimos lo mejor que podemos.

Hay personas con exceso de peso sanas, y también enfermas (y aunque esto es  fácilmente verificable, no es aceptable para una gran parte de las personas). Hay personas delgadas sanas, y también las hay enfermas.

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La luz de las 4 palabras que curan

Una luz muy brillante se extiende al mundo cuando decimos: Lo siento, perdóname, gracias, te amo. Comparto contigo lo que he aprendido de su pronunciación:

Lo siento:
La primera frase de las palabras más sanadoras que existen. Palabras que nos fueron dadas para borrar las brumas de la mente. Y la verdad es que no tengo idea de cuál de esas 4 frases o palabras expresa más.

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La gratitud en las brumas

La cantidad de veces en las que dices gracias en lugar de quejarte, en lugar de lamentarte, en lugar de refugiarte en la culpa, o en lugar de culpar. Eso es lo que te permite experimentar la vida desde otro ángulo. Eso es el éxito.

En mi caso particular, lo agradezco todo. He dicho gracias cuando he experimentado tristeza. He dicho gracias cuando he experimentado alegría. He dicho gracias cuando he experimentado enojo, frustración, dolor.

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Te mereces a ti misma

Haz la diferencia. Ama aquello que te han enseñado a odiar.

La información negativa acerca de la forma física humana viaja rápido por todos lados, y en la publicidad, y en la televisión, el único mensaje escondido es:

Hay algo en tu aspecto físico que no está bien. No seas tú porque eso es dañino, nocivo, y perjudicial. Sé como ciertas imágenes que simbolizan lo perfecto. Y eso es solo basura. No expresa la verdad, ya que la única verdad es el amor por lo que es.

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